La Fragata Almansa

     El 25 de Abril de 1707 ocurrió en tierras almanseñas un hecho de sobra conocido, me refiero, como no podía ser otro hecho, a la Batalla de Almansa. Este enfrentamiento tuvo repercusiones muy importantes para la historia de España, que no entraré a detallar ya que no es el momento de ello. Si bien, tuvo una serie de evocaciones menos conocidas como, por ejemplo, el artículo de hoy, la fragata Almansa.

La Fragata Almansa
La Fragata Almansa

      La Fragata de hélice Almansa, llamada así en honor a la Batalla de Almansa, fue un buque de guerra con casco de madera y propulsión a vapor. Se construyó en los Reales Astilleros de Esteiro, Ferrol, en 1864, con una eslora de 85 metros, un peso de 3900 toneladas y una potencia de 600 caballos que lo propulsaba a una velocidad de 12 nudos. Tenía un armamento poderoso: 30 cañones lisos de 200 mm, 14 cañones rayados de 160 mm, dos obuses de 150 mm, dos cañones de 120 mm y dos cañones de 80 mm para desembarcos. Asimismo, contaba con una tripulación que rondaba los 600 hombres.

     El buque participó en destacados hechos históricos. A los dos años de su botadura, el 2 de mayo de 1866, entró en combate en la famosa Batalla del Callao, al mando de Victoriano Sánchez Barcáiztegui. En ella recibió 72 proyectiles, uno de ellos explotó en la batería de la nave, donde se alojaba la pólvora, lo que provocó la muerte de 13 tripulantes. El Comandante Victoriano Sánchez, tras recibir varios avisos de la tripulación para anegar el pañol, contestó con la famosa frase que, posteriormente, pasó a la historia: “Hoy no es día de mojar la pólvora”. Tras lo cual, mientras el buque seguía disparando sus cañones, Victoriano mandó izar la señal de “fuego a bordo” y alejarse de la cercana nave Numancia, para evitar que le afectara la posible explosión de su barco. Se alejó de la línea de fuego y, a continuación, ordenó a toda la dotación que trabajase en extinguir el incendio sin mojar la pólvora. Tras conseguir su objetivo, el buque volvió a su posición original, reanudando el cañoneo sobre el fuerte Santa Rosa, la flota peruana y la población. Después de la batalla, el navío se reparó en la isla San Lorenzo junto a otras fragatas, como la Villa de Madrid, Resolución y la Blanca, regresando a la península a finales de 1868.

Cubierta de la Almansa
Cubierta de la Almansa

     Otro hecho destacado en la historia de la fragata Almansa fue el motín en los prolegómenos del Cantón Cartagenero el 27 de mayo de 1873. Tras el alzamiento de la I  República, los republicanos intransigentes motivados por instaurar un federalismo desde las clases populares, avivados por una crisis social y política promulgaron el movimiento cantonalista.

     La fragata Almansa fue una de las primeras en cambiar la bandera republicana por la roja cantonal. El buque se conocía por tener una tradición indisciplinada ya que el frecuente malestar de la tripulación por la falta de pagos, las condiciones del navío y los castigos violentos que se imponían era de sobra sabido. El 27 de mayo se produjeron dos motines en el buque. El primero se controló gracias al oficial de guardia Joaquín Fuster. A pesar de esto, una hora más tarde se reprodujo una nueva alteración con mayor virulencia debido a que la tripulación se armó con fusiles, hachas, cuchillos y sables, dando gritos desaforados de: “a ellos, traición, nos han vendido, abajo los galones y las estrellas, viva la República Federal”. Ante el tumulto, los oficiales subieron a cubierta y se apoyaron en las tropas leales del Almansa. Las razones para la insubordinación se debían a la desconfianza de sus superiores, pero el oficial Fuster, después de varios forcejeos, pudo controlar la situación tras tomar la palabra y declarar vítores a la República. Al día siguiente, el Capitán General dio parte al Ministro de los sucesos ocurridos y, motivados por la indisciplina y la alta tensión de la tripulación de la fragata, los oficiales, uno por uno, dimitieron de sus cargos alegando enfermedad, quedando a su suerte los meses posteriores.

Revplución Cantonal de Cartagena
Revolución Cantonal de Cartagena

      En el mes de mayo de 1873, después del movimiento cantonal en el ayuntamiento de Cartagena, la fragata Almansa se unió a los cantonalistas. Marcharon hacia Almería para intentar la adhesión a la causa cantonalista, pero ante la negativa de la ciudad andaluza, la Almansa junto a la Vitoria bombardeó la ciudad a finales de julio. Tras esto, marcharon hacia Málaga siendo apresada por las fragatas acorazadas HMS Swiftsure y SMS Friedrich Carl, inglesa y alemana respectivamente, para ser devueltas tras varias negociaciones al gobierno republicano.

     Entre los años 1880 y 1886, los destinos de la Almansa pasaron por diferentes vaivenes. A primeros de 1881 se integró en la escuadra de instrucción, escoltado a los reyes en su visita a las rías gallegas a bordo de la fragata acoraza Sagunto. Meses después, participó en el acto de la puesta de quilla del crucero Reina Cristina en la ciudad de Ferrol. En 1885 se integró en la misma escuadra de instrucción en la que se encontraba la Gerona, su buque gemelo, con la que estuvo a punto de partir hacia las Carolinas.
En 1886, pasó también a ser buque escuela, primero de guardiamarinas y después de marinería.

     A finales del siglo XIX, la fragata era un viejo navío con más de treinta años a sus espaldas. Su capacidad operativa era escasa, apenas se mantenía a flote, por lo que su uso se redujo al simple pontón.  Así, en 1894, la Almansa pasó a ser depósito de marinería en Ferrol durante cinco años, dándose de baja en la Armada pasado este tiempo.

     La fragata Almansa fue un buque longevo, utilizándose para infinidad de tareas en nuestra Armada, cerrando una época conocida como la de “las fragatas de hélice”, con aparejo de vela y casco de madera. Desapareció a mediados del siglo XX como la mayoría de su tipo y época, ya que fueron sustituidas por los nuevos barcos, más potentes, con más autonomía y cascos metálicos más resistentes ante los modernos sistemas de artillería.

Mayor proel "Almansa".
Mayor proel “Almansa”.

Ya no se volvieron a construir más barcos como el Almansa, pero su legado sigue vivo, ya que el segundo mástil (mayor proel) del actual buque escuela de la Armada Española, el  Juan Sebastián Elcano, lleva en su honor el nombre de Almansa.

Bibliografía:

EGEA BRUNO, P.M.: Los prolegómenos del Cantón en Cartagena: el motín de la fragata “Almansa”. Anales de historia contemporánea. Volumen 10, 1994.

GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, M.: 50 Barcos españoles. Ed. Fundación Alvargonzález, 2009.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s